lunes, 25 de enero de 2010

Cuando deje de ser noticia, ¿Donde van a vivir?

El martes de la semana pasada fue un día terrible para la historia de nuestro continente. Haití, el país más excluido y empobrecido del vecindario, fue sacudido por un terremoto de 7.3 grados en la escala de Richter con efectos estimados que superan los 100.000 muertos y más del 30% de su población damnificada. Según la ONU, la catástrofe más fuerte y compleja que le ha tocado enfrentar.


El desastre en Haití es de magnitudes inimaginables: las condiciones en las que ya vivían miles de las familias que hemos visto en las imágenes que inundan los noticiarios son inhumanas. Lo eran desde antes. Hoy día el dolor, el miedo y la desesperanza que se han isntalado en las calles de Puerto Príncipe superan cualquier idea que uno pueda hacerse a la distancia.


Un Techo para mi País tenía entre sus objetivos para este año las primeras avanzadas formales a Haití con la idea de empezar, hacia el final del año, su implementación. El terremoto adelantó nuestros planes, pero lo hacemos convencidos de que tenemos la posibilidad -y por lo tanto la responsabilidad- de generar acciones inmediatas que signifiquen una ayuda frente a este desastre. Las generaciones de jóvenes de los 15 países donde tenemos presencia hemos definido el espíritu de nuestra institución, que se caracteriza por la fuerza, la energía, la voluntad y la disposición para reconocer la dignidad de miles de familias que viven permanentemente en una emergencia que no es aceptable prolongar. Esperamos que la lamentable situación a la que hoy nos enfrentamos sea un remezón para que todo el mundo trabaje por una solución definitiva para Haití, que no se conforme con volver a las condiciones que conocíamos antes del terremoto.


Los dos últimos años nuestra organización intervino en 4 episodios de desastres naturales, en 4 países distintos. En cada uno de ellos aprendimos que luego de que la catástrofe deja de ser noticia, es muy difícil pasar de una cooperación de primera necesidad a una verdadera reconstrucción de la zona afectada. Es por eso que hemos diseñado un plan de acción que considera una intervención de emergencia, lista para ponerse en marcha apenas se supere la crisis sanitaria y de seguridad, y una intervención permanente que considera la apertura de una oficina de nuestra institución en territorio haitiano. Nuestra misión es apoyar a Haití mediante la construcción de ciudadelas de viviendas de emergencia que consideren instalaciones sanitarias y de acceso a agua, entregando una solución concreta a las familias damnificadas y que represente una nueva motivación para seguir adelante. Estas ciudadelas se convertirán en el primer paso hacia una comunidad sustentable, con el involucramiento profundo de los jóvenes haitianos en la reconstrucción de su propio país.


El 2010 será un año histórico para Chile. El bicentenario saca a relucir lo mejor de nuestra historia y nuestra gente. En forma unánime nos hemos convencido de que podemos lograr la erradicación de nuestros campamentos y terminar así con la expresión más visible de la exclusión que nos ha dañado por tanto tiempo. Pero ese tremendo hito no se justifica ni se comprende si no somos capaces de compadecer (padecer con) ni de involucrarnos con el lugar de nuestro continente donde la naturaleza ha hecho más profundas las heridas de la pobreza.


Por medio de estas líneas reitero el llamado a apoyarnos en la reconstrucción de Haití a través de nuestra web, www.untechoparamipais.org, y hacerse parte de este esfuerzo que enaltece nuestros 200 años de historia.


Claudio Castro


3 comentarios:

Fernando Pairo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernando Pairo dijo...

al parecer en la forma de vivir que tienen "los ciudadanos" hoy en dia hay que estar siempre gritando y metiendo ruido para pensar en el de al lado. Me parece que es el rol de nosotros, nuestra generacion actual joven, cambiar esta actitud generando no solo ayuda en cuando mas se le necesite, sino tambien ser capaz de proyectar hacia el futuro, lo que ha ocurrido en haiti es horrendo pero en nuestro continente hay muchos haiti en el dia a dia en otras escalas y situaciones, en sociedades en donde la discriminacion y segregacion es una costumbre, es alli donde hay que trabajar. Arriba haiti y se debe confiar en los jovenes de alla, nadie mas que ellos saben lo que su misma poblacion necesita.

Julio César Fernández dijo...

Seguramente sera muy dificil para ellos luego de ser noticia pero lo ha sido siempre . Lo único que espero que puedan de alguna manera tener mayor prosperidad cuando estas cosas pasen.