lunes, 26 de noviembre de 2007

Diagnosticando realidades

A través del Espacio de Debate se busca fomentar la reflexión al interior del equipo de Un Techo para Chile. Cada semana hay un encargado de escribir acerca de un tema de interés nacional y que se relacione con nuestras inquietudes.
Éste no necesariamente representa la opinión de todos los que aquí trabajamos.


Mirar, mirarse, observar, ¿para qué?, ¿por qué?, ¿cómo?, diagnosticar los campamentos con los que trabajamos, observar la situación de estas familias, evaluar el trabajo que realizamos día a día.....

Ciertas teorías sociologías nos plantean, que la pregunta por la realidad supone un observador que hace operaciones de distinción, en estas distinciones van emergiendo nuevas distinciones, donde finalmente el observador pasa a ser parte de ellas. ¿Qué implica que este observar, nos haga parte de estas distinciones que hacemos de la realidad? Esta pregunta me parece fundamental y a la vez nos lleva a un sinfín de preguntas más. ¿Cómo estamos observando?, ¿dónde estamos poniendo nuestra atención?, ¿desde dónde estamos mirando?, ¿qué es lo que nos permite ver lo que estamos observando?

Es este observar, lo que al final del día nos lleva a actuar, nos moviliza. Frente a lo que no vemos, no podemos hacer nada. En este contexto siento que figuras como la del Padre Hurtado invitan a no tener miedo a mirar la realidad, a no tener miedo a detenerse frente a ella, a no tener miedo a hacer que otros vean lo que no están viendo.

Es esta mirada aguda, crítica, esta mirada profunda la que debemos cultivar. El qué y el cómo miremos es lo que finalmente nos permite ir aprehendiendo la realidad, es así como incorporamos y dejamos al mismo tiempo fuera otras posibilidades. No todas las cosas son tan evidentes como para dejarnos perplejos......

El trabajo que realizamos en un UTPCH nos obliga constantemente a estar observando nuestra realidad, a ser agudos con esta forma de ver, a estar mirando día a día la labor que realizamos. Creo que ésta es la única manera de que podamos responder a tiempo y creativamente a las necesidades de las personas con las que trabajamos.

Hagámonos conciente de lo que significa, de lo que implica MIRAR, mirar con detención la realidad, ¿cuántas más cosas nos detendrían cada día?, ¿cuántas más cosas querríamos hacer cada día?

Es así que cobra mucho sentido que al observar la realidad, quedemos inmersos también en las distinciones que en ella realizamos, es por esta razón que no da lo mismo desde qué frente miremos y cuán entrenada tengamos nuestro modo de observar. El plan de diagnóstico, en este contexto, es lo que nos va a obligar en los próximos dos años a estar mirando periódicamente a los campamentos, a las villas, a las familias con las que trabajamos a diario. Nos va a obligar a mirarnos; esto nos va permitir conocer y poder mostrarles a otros lo que ocurre con esta parte de nuestro país que a tantos les cuesta ver. De este modo, esperamos poder ir respondiendo más atingentemente a la realidad de las personas más necesitadas de nuestro país y de Latinoamérica.
Por Francisca González
Lunes 26 de noviembre de 2007

1 comentario:

Lunita dijo...

Por eso creo que es fundamental que el trabajo de la oficina no nos consuma. Y tratar de estar siempre en terreno, diariamente en los campamentos para ver y observar la razón que nos mueve a trabajar aquí.