lunes 28 de septiembre de 2009

Derecho a la Vivienda en Chile

En Chile los Derechos Humanos a la salud, educación, trabajo, vivir en un medio ambiente libre de contaminación, honra y acceso a la justicia, entre otros, son reconocidos como tales por el Estado y protegidos mediante la Constitución.

Sin embargo no sucede lo mismo con la vivienda: nuestro Estado no reconoce nuestra necesidad, como seres humanos, a una vivienda como un derecho esencial, a pesar de si estar garantizado por tratados internacionales suscritos por Chile donde se compromete a asegurar una “vivienda adecuada”, mejorarla continuamente y adoptar las medidas necesarias para la protección de este derecho (Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales).

Y ¿ Qué ha implicado que nuestro país no asegure efectivamente el Derecho a la Vivienda a sus ciudadanos mediante una Constitución que lo garantice y la legislación adecuada que lo respalde?

Principalmente que el acceso una vivienda adecuada se ha determinado por la capacidad económica de la persona y las políticas públicas del gobierno de turno.
De este modo, los últimos gobiernos, para que las familias de escasos recursos puedan acceder a una vivienda, han entregado subsidios habitacionales mediante el denominado Fondo Solidario de Vivienda que pone una serie de requisitos al postulante como tener carga de familia, pertenecer a un Comité de Vivienda y no haber obtenido beneficio anterior ni él ni su cónyuge.

Frente a esto ¿Qué sucede con aquel chileno soltero menor de 60 años? ¿O con aquella que se encuentra separada de hecho y no puede encontrar el paradero de su marido que ha obtenido beneficio anterior?
Ellos no obtendrán el beneficio a una vivienda social y si no cuentan con los recursos económicos suficientes no podrán acceder a vivienda alguna.
Esto además significará un nivel de vida deficiente ya que no podemos considerar resguardados el resto de los Derechos Humanos si el sujeto no vive en un “Barrio”, ya que el Derecho a la Vivienda debe ser visto de manera amplia considerando el acceso, condiciones materiales dignas y un vecindario adecuado.

El Derecho a la Vivienda actualmente no es tema de discusión, los candidatos presidenciales no lo consideran en sus agendas, pese a que se hace imperioso legislar al respecto.

Por ello ¿Debería seguir siendo la vivienda un beneficio estatal o de una vez por todas ser un Derecho garantizado en nuestra Constitución?
Nuestra Presidente nos da luces al respecto en su mensaje al referirse al Fondo Solidario de Vivienda:
“Queremos ciudades bellas, amables, equitativas. Que la gente las sienta propias, respetuosas de su patrimonio. Queremos barrios seguros, iluminados, con áreas verdes
y con espacios para el deporte y la vida al aire libre. Más plazas y más parques.
Los chilenos tenemos el derecho de vivir en vecindarios más acogedores”.

Rafael Silva y David Blanco
Región Metropolitana, Chile



lunes 21 de septiembre de 2009

A 365 DÍAS DEL BICENTENARIO

Quedan 365 días para cumplir el compromiso con nuestro país. Terminar con los campamentos para el 2010, fue un sueño que comenzó en Curanilahue hace 12 años. Parecía una simple utopía, basada en la construcción filosófica y teórica que el mundo se había acostumbrado a presenciar en la juventud de los 60 y 70. Pero fue muy distinto; cuando ni siquiera se hablaba de campamentos; había más de 135 mil familias viviendo entre plástico y cartón a la orilla del jaguar de Latinoamérica. Los jóvenes más privilegiados del país conocieron una realidad que no les permitió detenerse; reformulando la meta constantemente según las necesidades de esas cifras de pobreza que cobraban nombre, apellido, rostro y voz. Así, luego de construir miles de viviendas de emergencia, creyeron justo que esas familias obtuvieran su vivienda definitiva. Los primeros barrios demostraron que la gente de campamento no era tonta ni oportunista, sino que no tenían oportunidades. Alimentar a una familia con $100.000 mensualmente, es ser quizás tan inteligente como el mejor economista. Nos queda exactamente un año para lograr construir 10.000 viviendas definitivas. Aún queda mucho, pero nuestra mayor fortaleza es lograr que todos los actores de la sociedad se unieran a nuestra propuesta, convirtiéndola en un sueño de país. Así, las familias más pobres de Chile se reunían por primera vez con grandes empresarios, ministros, arquitectos e inmobiliarios, para lograr lo impensado, la verdadera independencia de Chile, un 2010 sin campamentos. Y una pequeña luz para las 32 millones de personas del continente que viven en la miseria. En 1997 hicimos una promesa, el 2010 haremos historia.

Gonzalo Cerda

Región Metropolitana, Chile


lunes 14 de septiembre de 2009

"Acceso a la Justicia"

Sería interesante que en el pobre debate presidencial en que nos encontramos actualmente, los candidatos se refieran a un tema que a mi juicio es de la máxima relevancia y al parecer no quiere ser discutido: el acceso a la justicia, el derecho que toda persona tiene a la defensa jurídica, la responsabilidad que el estado tiene de entregar los medios necesarios para otorgar asesoramiento y defensa (CPR art. 19 Nº 3).

Cada cierto tiempo se levanta la discusión sobre la procedencia de la práctica para optar al título de abogado, de la constitucionalidad de la carga impuesta, de su gratuidad e intensidad. Pero al parecer el verdadero problema –y este es el debate que tenemos pendiente- está dado por la calidad de la defensa jurídica que reciben millones de chilenos a través de la Corporación de Asistencia Judicial y la Fundación de Asistencia Legal de la Familia.

A un porcentaje altísimo de chilenos se les entrega un servicio que más que justicia parece caridad -hace muchos años Alberto Hurtado ya nos explico claramente cual es la diferencia-, son recibidos en oficinas o casas por postulantes que muchas veces ni siquiera conocen los procedimientos requeridos para ciertas materias, luego son atendidos en “salas” comunes que no son suficientes para recibir adecuadamente a las personas que lo requieren, que tras esperar citas otorgadas con tres o cuatro meses de anticipación pueden ser atendidas de pie o en lugares no acondicionados para entregar un buen servicio.

Muchas sedes de la corporación y la fundación no cuentan con internet que facilita el trabajo en línea, en otras no hay elementos tan básicos como hojas de relación, carpetas, papel o tinta para la impresora, lo anterior se suma al enorme déficit en cantidad y calidad de computadores. En resumen todo queda limitado a los escasos recursos existentes y lo que es más grave a la buena voluntad de los postulantes.

Son pocos los abogados encargados de los practicantes y por su alta carga de trabajo simplemente no dan abasto. Los postulantes, la mayoría de las veces sin experiencia, pueden llevar desde 80 hasta 300 causas cada uno, lo que imposibilita poder realizar una tramitación responsable y efectiva. Los temas que se tramitan son de vital importancia para las familias, tratan materias como el embargo de una casa, el cuidado personal de un menor, violencia psicológica, etc.

El deber constitucional que se le entrega al Estado no es colaboración o asesoría jurídica, es garantizar que cada chileno tenga la certeza de una efectiva defensa jurídica y eso hoy, claramente, no se está cumpliendo.

Es hora de comenzar a debatir sobre los temas realmente relevantes, cuáles son las propuestas concretas de los candidatos en materia de acceso a la justicia, cuál es su diagnostico sobre la defensa jurídica en Chile hoy, basta de discusiones irrelevantes, vamos a los problemas reales.
Ricardo Montero A.

Región Metropolitana, Chile

lunes 7 de septiembre de 2009

JOVENES SOLDADOS

Decían que iban a la guerra, parecían verdaderos soldados, se sentían muchas veces cansados, pero nunca se dieron por vencidos, su lucha iba mas allá que por un pedazo de territorio o por religión, iba por ideologías, creen en la justicia, en la igualdad y por sobre todo en la dignidad de las personas, sus armas mas letales son sus martillos, con los cuales matan la desesperanza y construyen los sueños, sus trajes militares, son jeans rasgados, zapatillas de lona, y una polera que marca su espíritu que dice PROHIBIDO DETENERSE, su bombas letales para derrotar a su enemigo son las distintas herramientas sociales que implementan a diario, están decididos a derrotar la pobreza, y cada día son muchos más, no luchan solo en Chile, sino que están desparramados por toda Latinoamérica, se trasladan de un país a otro, no conocen las fronteras, y tienen claro su objetivo.

Es una guerra que parece no tener fin, hay muchos que dicen que no ganaran, no confían en ellos, pero no se dan por vencidos y siguen luchando a diario, creando e inventando nuevas metodologías de batalla. Su enemigo es implacable, y mucho más fuerte de lo que alguna vez se imagino, se reproduce y se manifiesta de varias maneras, arremete con dureza y golpea sin distinción a niños, adultos y jóvenes, ha estado por siglos, pero estos jóvenes soldados, saben que con esfuerzo y reclutando mas jóvenes lo lograran, ha sido difícil, pero cuando trabajan en equipo saben que son invencibles, los observan, algunos piensan que están locos, otros solo creen que son inocentes idealistas, ellos saben que harán historia.

Quieren cambiar su vida y la de su país, es por eso que tienen que estar siempre atentos, tienen que ser los mejores, cuando ingresaron muchos lo hicieron por curiosidad, o por la invitación de algún amigo, hoy se han dado cuenta que es como una droga, y que están adictos a ella. Han crecido, madurado y desarrollado, ya no son los mismos ni nunca lo serán, su vida ha cambiado, se espera en ellos la construcción de un país justo, igualitario y con oportunidades reales, en donde los protagonistas de los cambios sean las familias, y en donde la sociedad trabaje en conjunto por la superación de las problemáticas que tiene el país, en donde el enemigo sea solo un débil recuerdo del pasado.

Se han encontrado con realidades que los han marcado, la empatía ha sido fundamental en su modo de trabajo, algo les quema, les apasiona, tienen la oportunidad de conocer gente que jamás hubieran conocido, y por sobre todo se han dado cuenta que tienen la capacidad de asombrarse y de amar sin limites, ha sido una universidad de la cual no solo han aprendido sino a la vez han puesto en practica todo lo que saben.

Este ejercito compuesto por jóvenes soldados, han marcado a muchos integrantes, y lo seguirán haciendo, depende de ellos darle la continuidad necesaria, para seguir enfrentando a su gran enemigo la pobreza, que tiene fuertes aliados como la desesperanza, la cesantía, y la falta de oportunidades, pero saben que con esfuerzo, dedicación, inteligencia y proactividad la derrotarán.

Estos jóvenes soldados siguen avanzando a paso firme, se siente su energía, sus ganas y sus ansías por ganar, están cambiando su vida, la de las familias por la cual combaten y la de su país, son héroes, han hecho historia.

Pia Soto Riquelme
Región Bío Bío
, Chile