lunes, 16 de marzo de 2009

¿Plebiscito para quién?

El domingo pasado se realizó un plebiscito en la comuna de Vitacura para decidir sobre cambios en el plano regulador. Esto me ha permitido pensar en dos aspectos que considero claves en democracia. El primero tiene que ver con el fomento a la discusión ciudadana respecto a temas vecinales y el segundo, al verdadero sentido de una democracia realmente representativa.
Respecto a la discusión ciudadana me hace sentido que haya personas que se vean afectadas por las propuestas. Independiente de mi postura, creo que un punto a favor de este plebiscito es que ha articulado diversas redes de opiniones, que se han expresado en medios de opinión y en conversaciones privadas, fomentando discusiones en un país que muchas veces parece “apagado”, en donde son siempre los mismos los que opinan y los que alzan la voz.
Pero en otro nivel de discusión, me pregunto cuán necesario es un plebiscito para resolver estos temas, ya que hay varios otros temas ciudadanos que creo que son más importantes de resolver mediante un plebiscito. Supuestamente, un alcalde que fue democráticamente elegido debería tener la legitimidad para decidir sobre un cambio en el plano regulador, cuidando los intereses de su comuna (esos intereses debieran estar en la línea de los intereses de los vecinos) y contemplando el trabajo de expertos en la materia.
¿Es realmente ésta la democracia a la que aspiramos? ¿Son los intereses particulares, que mueven a este plebiscito, representación de la democracia en el país? Según mi percepción, este plebiscito parece más bien un intento de hacer democrático un proceso que en la práctica no necesita del voto de las personas para ser ejecutado.
Creo que este plebiscito debe servir como experiencia para futuros intentos de hacer valer el voto ciudadano, que los plebiscitos se realicen para decidir temas que competan al país y no a un grupo de personas interesadas en mantener la baja densidad en su comuna y que lo que mueva la discusión ciudadana sean temas más de fondo, como la segregación de la ciudad; porque según mi perspectiva, éste es el punto central del plebiscito de Vitacura: votar por conservar la imagen de una de las comunas más ricas de Chile, manteniendo estándares que para otras comunas ni siquiera son imaginables.
Por esto creo que decisiones sobre el plano regulador de una comuna en particular debieran planificarse de acuerdo a lo que aspiramos como ciudad, dejando de parchar algunos puntos que parecen “críticos” y eligiendo si lo que queremos es una ciudad integrada socialmente o una ciudad en donde sólo quienes tienen los recursos pueden decidir cómo viven la ciudad.
Javiera Pizarro G.

2 comentarios:

Sebastián dijo...

Plebiscito en Vitacura

Respecto al tema del plebiscito, quería rebatir algunos puntos que se dicen en el artículo recientemente escrito. En comillas se muestran algunos pasajes del artículo, luego continúo con mis propias opiniones:

1) No estoy de acuerdo con que “no era necesario hacer un plebiscito por esos asuntos” o que el tema “no era importante”.

La verdad yo si encuentro importante el tema y por eso fui a votar.
Mas allá de mi percepción personal, que un tema sea o no importante es una cuestión subjetiva, una opinión que puede variar de persona a persona. Lo objetivo es lo siguiente: Un grupo de vecinos de Vitacura juntó 6500 firmas de familias del sector que consideraban que el tema si era importante. Esto les permitió cumplir con la norma mínima exigida y solicitar al municipio hacer un plebiscito. Por lo tanto, y por norma, el asunto resultó ser importante. (Según la Ley Orgánica Constitucional de Municipios, los vecinos pueden obligar al alcalde a realizar un plebiscito para implementar alguna regulación municipal presentando firmas (avaladas notarialmente) correspondientes a un 10% o más de los votantes de la comuna. El Servel decretó la validez de las 6 mil 500 firmas reunidas por "Salvemos Vitacura")


2) “Hay varios otros temas ciudadanos que creo que son más importantes de resolver mediante un plebiscito”

Esto es verdad!, pero una cosa no quita la otra!. O sea, que se realice este plebiscito no impide que se realicen otros en el futuro con temas que otras personas sientan importantes. El tema objetivo es que, para validar que un tema es importante, un grupo de personas debe juntar un mínimo de firmas para que su opinión sea representativa.
De hecho, que se haya realizado este plebiscito seguramente motivará a otras organizaciones en el futuro a organizarse y también solicitar plebiscitos.

3) “Un alcalde que fue democráticamente elegido debería tener la legitimidad para decidir sobre un cambio en el plano regulador, cuidando los intereses de su comuna (esos intereses debieran estar en la línea de los intereses de los vecinos) y contemplando el trabajo de expertos en la materia”

Este punto no contradice en nada el hecho de que se haya realizado el plebiscito, al contrario, el hecho de que la frase anterior no se cumplía (intereses en línea con los intereses de los vecinos) indujo a los vecinos a solicitar un plebiscito. El alcalde intentó cambiar el plan regulador, sin cuidar los intereses de sus vecinos.
Además, la imagen de que “se hizo esto en vez de que los expertos de la municipalidad decidieran” es, por decir lo menos, inexacta. La historia de esta contienda no comenzó el día anterior al plebiscito, sino que los vecinos llevan peleando por el tema alrededor de 6 años y 2 años intentando hacer un plebiscito por esta materia (ver link al final). Una cúpula de poder de la comuna sentía que tenía las respuestas (los expertos en este caso) y una y otra vez no recibió las proposiciones (estudiadas seriamente) o quejas vecinales. Después de infructuosas insistencias para solicitar ser parte en el cambio, el grupo decidió contratar a sus propios arquitectos e ingenieros para proyectar los efectos en la comuna del cambio en el plano regulador (con esto quiero señalar que los vecinos no eran unos “inexpertos”).

4) "¿Es realmente ésta la democracia a la que aspiramos? ¿Son los intereses particulares, que mueven a este plebiscito, representación de la democracia en el país?"

El plebiscito permitió que se eligiera la solución que la mayoría de las personas de la comuna querían, o sea, el interés común, y no el interés particular de unos pocos que no estaban representando (por lo que se demostró en la votación) a la comunidad.

5) "..Porque según mi perspectiva, éste es el punto central del plebiscito de Vitacura: votar por conservar la imagen de una de las comunas más ricas de Chile, manteniendo estándares que para otras comunas ni siquiera son imaginables."

Comparto la opinión de que ciertos temas debieran tratarse a nivel de ciudad, como es por ejemplo la segregación social. Desde el punto de vista de los estudios urbanísticos esta sería una mucho mejor solución para una llegar a tener una ciudad de mejor calidad, más integrada. El hecho de que esto no se haga tiene sus raíces en otros temas más profundos: tiene que ver con la independencia en que trabaja cada municipalidad, y esto se debe principalmente a políticas neoliberales ejecutadas durante la dictadura militar. Cambiar esto sería muy importante e impide que en la ciudad exista menor segregación social. En todo caso, sería absurdo decir que no debemos hacer ningún plebiscito municipal hasta que se cambie esta modalidad, sería como decir que por no poder correr, tampoco se puede caminar.

Pasando a otro tema, ojala muchas personas más pudieran expresar su sentir mediante un plebiscito, sea cual sea la comuna del país y el tema específico (obviamente, teniendo las firmas necesarias). Es, de hecho, por lo que el Techo para Chile lucha: crear comunidades sustentables, empoderadas, que puedan organizarse y hacer valer sus derechos en cualquier escenario (incluyendo el caso en que el alcalde no los escuche). Estoy de acuerdo con que se haga un plebiscito en Vitacura, como también en Renca, Lampa, Quilicura o cualquier otra comuna que así lo desee.

6) "..Eligiendo si lo que queremos es una ciudad integrada socialmente o una ciudad en donde sólo quienes tienen los recursos pueden decidir cómo viven en la ciudad”

El hecho de que se haya votado el plebiscito en Vitacura no tiene nada que ver con la segregación social. Era un tema específico de esa comuna, que peleaba entre hacer o no hacer edificios en altura. Los edificios en altura hubieran sido – según las propias palabras del Alcalde Torrealba – para departamentos de oficina destinados a la misma gente que vive en la comuna (“porque la gente que vive en la comuna y la quiere, tiene derecho a trabajar en ella también!” ) o para departamentos de gran tamaño y valor comprados por el mismo estrato socioeconómico.

La solución creo yo para una ciudad más integrada es ayudar a empoderar a las personas y hacer todo lo posible porque las comunidades puedan expresarse, sea cual sea su lugar geográfico y estrato social. La solución no va por no permitir que se hagan plebiscitos en tal o cual municipalidad.

7) Por último quiero decir, para el que no se había dado cuenta, que yo vivo en Vitacura y voté por el NO!,

Votaron cerca de un 63% de los 55 mil inscritos, la votación reflejó el real interés de la comunidad frente a estas propuestas, en la que la opción NO se impuso en las tres preguntas por aproximadamente un promedio de un 75%


Link:
http://www.salvemosvitacura.com/site/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=28&Itemid=45

Miguel Vásquez Parada dijo...

Me parece acertado plantear que hay temas bastantes más idóneos para realizar una consulta ciudadana participativa, pero no hay que olvidar tampoco que la gran temática que dejó este plebiscito se refiere a la desigual condición que tienen vecinos de otras comunas con una realidad y nivel de vulnerabilidad social que sí representa toda la necesidad de hacer valer su derecho a voto. No porque las personas que tienen ingresos muy superiores a los de las comunas periféricas tengan menor calidad en el ejercicio democrático. No eso lo que aquí se trata. Si no que fue la misma dictadura la que promovió con los cambios de usos de suelo, y la entrada excesiva y sin criterio de empresas privadas sean estas inmobiliarias y constructoras, de la cuáles Torrealba es familiar, esta segregación manifiesta que obligó a las familias más modestas a exiliarse en ghettos. Hoy marzo del 2009, Torrealba (RN),intentó incrementar el poder adquisitivo de su propia familia queriendo pasar por arriba de sus vecinos que organizados resistieron. Pero ¿Y acaso tienen los mismos estándares de cobertura educacional y formación profesional los vecinos de otras comunas más pobres?
¿Pueden discutir en igualdad de condiciones pobladores de un campamento frente una comuna asesorada por abogados,que en concomitancia, defienden poderes económicos casualmente de las misma empresas involucradas?

Ojalá por bien de un Chile de verdad demócratico,( y no una democracia de un pequeño grupo de personas acomodadas, que legítimamente defienden su excelente calidad de vida porque pueden costearla además), que proliferen estas organizaciones de lucha ciudadana frente a la política de amiguismos y nepotismos. Saludos, y esperando no ofender a nadie, pues no he dicho mentira alguna, y si quizás un error de apreciación frente al tema.